LA CIUDAD EN PAUSA
En esta serie la fotógrafa Fer Garicoche centra su atención en espacios familiares aunque a la vez intensamente íntimos. El Mercado 4, la Costanera y la Chacarita emergen como terrenos donde la soledad se siente, tanto cuando no hay nadie, como cuando hay mucha gente, lugares llenos de personas que aunque estén ahí como si estuvieran en su propio silencio, un poco ausentes quizás. La luz, las sombras y las texturas crean un ambiente que anima a quedarse, y a contemplar lo que usualmente pasa desapercibido. Las fotografías no aspiran a describir sino más bien a sentir. Superficies desgastadas, figuras inmóviles, reflejos y pequeños gestos se combinan para crear una atmósfera visual sobre el devenir del tiempo y la delicadeza del día a día que duerme en la penumbra. Durante esta exploración, la ciudad se presenta franca, real, húmeda y débil, mostrando una forma de soledad que nos conecta y atraviesan los sentidos.

1- El eco de un trayecto interrumpido en una esquina donde la luz revela solo lo necesario. La fragilidad de lo cotidiano y la belleza del desgaste.

2- Nombres propios y altares mudos. Una grieta que divide el tiempo entre la devoción y la huella urbana.

3- Herramientas en reposo. El silencio del comercio cuando la jornada cede su peso a la penumbra, en el mercado 4.

4- El peso del pensamiento en el perfil del silencio. Una mirada que se pierde en la penumbra de su propia pausa.

5- Nudos que sostienen el día. La trama del Mercado 4 revelada en la fuerza de una soga y el descanso de sus texturas..

6- La alegría que brota en los pasillos de la Chacarita. Una sonrisa franca que ilumina la penumbra y detiene, por un instante, el devenir del tiempo.

7- Vértigo en espiral.

8- El Mercado 4, cuando la ciudad pausa su estrépito y se queda a solas consigo misma.

9- Una persona tras el cristal herido.

10- El río Paraguay, zigzaguea intrépida la ciudad.

11- Naturaleza entre grietas

12- El rastro de la lluvia sobre la ruta en Chaco’i..

13- Reflejos sobre el asfalto. El Mercado 4 se repliega bajo la lluvia, donde el silencio guarda el eco de una ciudad que se detiene en pausa.

14- Calles que se vuelven refugio y asfalto que se hace espejo, en una pausa donde solo el murmullo de la lluvia habita las casillas vacías.»

15- Cuerpos de plástico tras el tejido. El Mercado 4 guarda sus silencios de molde en una pausa donde lo inerte parece esperar el regreso de la vida.

16- El cielo a ras del suelo.

17- La luz del barrio. Entre estantes y máquinas de azar, la vida cotidiana se detiene en el brillo de una pantalla.

18- La mano en alto de quien conoce bien su barrio. Un ex jugador del Club Cerro Porteño nos recibe en la Chacarita.

19- Entre púas y ángulos afilados, la ciudad levanta sus defensas de metal, proyectando sombras que fragmentan la mirada en la quietud de la noche.

20- Una mirada que se pierde en el silencio, encontrando en la pausa un refugio de paz y sabiduría cotidiana.

21- El trabajador avanza sobre su motocarro, siendo la luz que atraviesa la pausa de la ciudad.

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